“Tenemos que poner todas las herramientas en marcha para que la producción pueda crecer” El ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos...
“Tenemos que poner todas las herramientas en marcha para que la producción pueda crecer”
El ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos repasó con InfoLáctea las principales políticas del Gobierno provincial vinculadas con la producción, las Buenas Prácticas Lecheras, los caminos rurales y la energía. También destacó la importancia de la integración con Santa Fe y Córdoba y dejó un mensaje para los productores tamberos entrerrianos.
InfoLáctea: Si tuviera que resumir en pocas palabras cuál es hoy la mirada del Gobierno provincial sobre la producción, ¿cuál sería?
Ministro: La producción en general es el motor de la gestión de Frigerio. Es la que genera empleo privado, y eso se genera a través de la inversión y del aumento de la producción.
Seguimos muy de cerca los indicadores de la producción. Somos conscientes de que nosotros tenemos injerencia en una parte de los temas, mientras que otra parte muy grande —obviamente la principal— corresponde al sector privado. También hay mucha legislación y normativa nacional que interviene. Desde la Provincia buscamos facilitar y acompañar, tanto en la relación con la Nación como a través de nuestra propia normativa de apoyo a las actividades productivas. En algunos casos lo hacemos desde el punto de vista fiscal e impositivo y, en otros, mediante proyectos para financiar inversiones, como el RINI, el Régimen de Incentivos para las Nuevas Inversiones. Las nuevas inversiones que ingresan a este régimen no pagan impuestos provinciales durante 15 años. Estábamos repasando justamente las inversiones a través del RINI: de los más de 160 proyectos presentados, aproximadamente el 50 % corresponde a industrias propiamente dichas y el otro 50 % a servicios o inversiones en el sector productivo primario. Hay galpones para pollos, galpones para cerdos y también inversiones en tambos.Y hay otros dos aspectos a los que les damos mucha prioridad: la infraestructura y la energía. Sabemos que una de las grandes limitantes de la provincia para venir a invertir, o para que quienes ya están puedan crecer, es la infraestructura, tanto en caminos como en electricidad. Son dos puntos que obsesionan al gobernador y que marcan su gestión en materia productiva. Por eso buscamos facilitar las inversiones reduciendo, en lo posible, los impuestos. También tenemos la idea de llegar a un consenso fiscal con la Nación y los municipios para lograr una reducción impositiva ordenada.
Y, por supuesto, están las obras de infraestructura de caminos y electricidad. Un ejemplo fuerte que impacta en una zona lechera es la reconstrucción del camino que une Viale y Maciá que se está haciendo y que ahora tiene una dimensión importante, como también la zona de Caraguatá y el Arroyo Durazno, un corredor sumamente afectado por dos décadas de falta de mantenimiento. También está la circunvalación de Nogoyá y la Ruta 26, que une Nogoyá con Victoria. Todo forma parte de una mirada integral sobre el sistema de circulación de mercaderías, las rutas y los caminos rurales.
InfoL: Uno de los programas que más atención ha generado es el de Buenas Prácticas Lecheras (BPL). ¿Qué significa para un productor tambero concreto adherir a este programa?
Lo que hacemos en este programa es brindar una consultoría y asesoría que contempla más de 100 puntos que se testean en cada tambo. Son aspectos específicos que hacen a la mejora de los establecimientos. Con eso, el tambero tiene un chequeo, una especie de auditoría, en la que aparece, a través de un tablero de control, cuáles son los puntos donde una mejora puede generar mayor impacto. Ese es el valor que tiene para el tambero: un diagnóstico muy bueno y formalizado, realizado técnicamente de manera sólida, donde puede encontrar cuáles son los puntos que necesita mejorar y priorizar aquellos que más van a impactar en sus resultados. Más adelante, cuando alcanza un determinado nivel de cumplimiento de esos puntos y de acuerdo con la importancia de cada uno, puede acceder a una certificación que acredita que está trabajando con Buenas Prácticas Lecheras y que ha alcanzado un alto nivel de cumplimiento.
Hay cosas que nos han sorprendido. Encontramos problemas serios de calidad de agua en tambos importantes, incluso en empresas grandes. No eran establecimientos pequeños. Habían hecho un análisis cuando instalaron el tambo, hacía 15 años, y con el tiempo la calidad del agua había caído. Son cuestiones que, en la dinámica del trabajo diario, muchas veces se pierden de vista, pero los controles son sumamente necesarios.Lo que termina siendo muy claro para el tambero es saber dónde poner cada peso para que tenga el mayor impacto posible sobre su resultado.
Hay cosas que nos han sorprendido. Encontramos problemas serios de calidad de agua en tambos importantes, incluso en empresas grandes. No eran establecimientos pequeños. Habían hecho un análisis cuando instalaron el tambo, hacía 15 años, y con el tiempo la calidad del agua había caído. Son cuestiones que, en la dinámica del trabajo diario, muchas veces se pierden de vista, pero los controles son sumamente necesarios.Lo que termina siendo muy claro para el tambero es saber dónde poner cada peso para que tenga el mayor impacto posible sobre su resultado.
InfoL: Este programa se construyó junto con UNER, INTA, CFI, CAPROLER y el Cluster Lechero Entrerriano. ¿Cuál es la importancia de que el Gobierno trabaje de esta manera?
Tiene que ver con esta visión que tenemos nosotros: la interacción público-privada.
Cuando uno mira este programa encuentra organismos del Estado, como el INTA; el sector académico; y el sector productivo. Son los que hacen las consultorías, a través de profesionales contratados por la UNER, más allá de que nosotros consigamos el financiamiento. Esto demuestra que la única forma de interactuar correctamente con el sector privado es hacerlo con quienes conocen la realidad. Si hubiera un iluminado sentado en un escritorio diciendo cómo hay que hacerlo, estaría lleno de errores.
El gobernador nos dice siempre que la forma más segura de equivocarse es tomar las decisiones solo. Ninguna buena política pública se hace sin diálogo con los involucrados. Este es un buen ejemplo: interactuamos todos los involucrados para que el programa salga adelante. Conseguimos financiamiento para ponerlo en marcha y, además, no son números tan grandes de costo. Nosotros aspiramos a que, el día de mañana, sean los propios productores quienes digan: “Contrato este servicio porque me sirve”.
Y también aspiramos a que aquel productor que cumpla con la certificación completa pueda recibir, por parte de la industria, un diferencial en el precio de la leche, porque estará respaldado por la calidad, la seguridad, la trazabilidad y otros aspectos.
Aspiramos a que sea un certificado que tenga valor.
InfoL: Uno de los reclamos históricos del sector tiene que ver con la infraestructura: los caminos, la energía y el financiamiento. ¿Dónde cree que al Gobierno todavía le falta dar esa vuelta de rosca?
Nos faltan todos esos sistemas. Si no fuéramos conscientes de que nos falta, estaríamos equivocados. Estamos recorriendo un camino desde un piso muy bajo. Desde el séptimo subsuelo, capaz que ahora estamos en el tercero. Venimos de 20 años de abandono de la infraestructura provincial. Para poner un ejemplo, para mantener los 22.000 kilómetros de caminos de tierra terciarios de la provincia harían falta alrededor de 200 motoniveladoras.
Había 87 funcionando, de las cuales poco más de 20 todavía estaban en período de amortización. El resto eran máquinas que ya tenían muchos años de uso. Estamos comprando 23 ahora con recursos propios, pero falta muchísimo. También teníamos muy pocos camiones funcionando para transportar broza. Hubo incluso problemas con algunos vehículos y una compañía de seguros no reconoció un accidente por el estado del camión. Eso hizo que sacáramos de circulación muchos camiones que no podían andar por las rutas.
No teníamos camiones. Hay municipios que, por ejemplo, dicen: “Compré el canto rodado en la costa del Uruguay, puedo traerlo, pero necesito el flete”, que es justamente lo más caro. Y nosotros no teníamos camiones. Estamos reconstruyendo todo eso y buscando todas las alternativas posibles. No queremos plantearnos que existe una única solución: que la mejor opción son los consorcios, que la mejor opción es trabajar con las comunas o que la mejor opción es que todo lo haga Vialidad. Tenemos que poner todas las alternativas en marcha.
Había ocho consorcios funcionando en la provincia, con dos años de atraso en los pagos. Hoy tenemos 13 consorcios funcionando y con los pagos al día. Cada consorcio se hace cargo de una determinada cantidad de kilómetros y la Provincia le paga, en este momento, alrededor de $2.200.000 por kilómetro mantenido. Después se verifica que el mantenimiento se haya realizado. También hemos hecho acuerdos con las comunas para que puedan salir de su radio y atender caminos rurales. Muchas veces, en las comunas pequeñas, vive gente que trabaja a 20 o 30 kilómetros en el campo. Sale de la comuna y se terminó el camino. Ahora las comunas se están haciendo cargo de parte de esa red. En otras zonas está trabajando Vialidad, buscando que cada regional funcione de la mejor manera posible.
Estamos poniendo en marcha todos los caminos. Para financiar y asegurar recursos, especialmente para los consorcios y para que los pagos se hagan en tiempo y forma, el 97 % del impuesto inmobiliario —porque hay una parte destinada a incendios y otros conceptos— va a los caminos rurales. Se tiene que gastar en los caminos rurales.
Sabemos que el tambo depende directamente de los caminos. Entre Ríos es una provincia particularmente difícil en este tema. Cada provincia tiene sus dificultades, pero nosotros tenemos un tipo de suelo que complica mucho, especialmente en el centro de la provincia, con suelos pesados, además de una gran cantidad de arroyos, ríos y cursos de agua que exigen muchas obras, alcantarillas y mantenimiento. Sabemos que vamos mucho más lento de lo que quisiéramos, pero estamos trabajando y poniendo las herramientas.
Hace dos días se sancionó la Ley de Consorcios Camineros para que los productores puedan reunirse y trabajar sobre este tema.
InfoL: ¿Qué resultados están viendo con los consorcios?
Hasta ahora los consorcios están bastante conformes con el trabajo. Nos dicen que, si hacen las cosas con cuidado, especialmente cuando las condiciones climáticas son favorables, los recursos que reciben alcanzan para realizar el mantenimiento y quedan algunos pesos que deben volver a gastarse en el camino o en maquinaria. Están comprando maquinaria y arreglando o renovando alcantarillas. Creemos que es una de las herramientas.
Chaco y Córdoba tienen experiencias muy exitosas con este sistema, aunque llevan décadas trabajando de esta manera. Nosotros tenemos 13 consorcios y Córdoba tiene 228. Es una construcción que hay que hacer desde donde estamos. Hay que poner los caminos en marcha y, como dice el gobernador, poner todas las herramientas en marcha. En materia de maquinaria tenemos una inversión de más de $200.000 millones. Ahora contamos además con 350 millones de dólares para infraestructura, destinados a rutas provinciales, con financiamiento del BID, Naciones Unidas y FIDA. También hay 12 millones en marcha y otros 32 millones que van a salir ahora para atender distintas cuestiones de los pequeños productores, incluidos los tamberos de menor escala, con capacitación y otras herramientas.
Una parte importante del presupuesto también va a caminos e infraestructura. En eso estamos. Y ENERSA está trabajando para poner más plantas de transformación y mejorar el sistema.Por lo menos, estamos poniendo el camino en marcha.
InfoL: En InfoLáctea publicamos recientemente sobre el trabajo de ENERSA en los tambos y en las zonas rurales...
Sí. Por ejemplo, en la zona de Viale está la Cooperativa Eléctrica de Quebracho, que llega cerca de Nogoyá. Estaba realmente sobrepasada. No tenía suficiente energía. En la punta de la línea había productores que habían construido siete galpones de pollos y la electricidad no alcanzaba. No podían poner en funcionamiento los ventiladores porque se caía todo. Eso se está repotenciando. En eso estamos trabajando.
También hay otra cuestión que quiero que tengan en cuenta los tamberos: tenemos financiamiento muy barato para la instalación de paneles solares.Es financiamiento del Consejo Federal de Inversiones. La parte normativa también está cambiando. La tecnología avanza y tenemos que ir al mismo ritmo, porque muchas veces las normas oficiales van más lento que la tecnología. Ya se modificó la normativa para que la generación solar pueda conectarse a la red. Antes era muy complicado: uno instalaba paneles solares y no podía conectarlos. Hoy todo eso está simplificado.
Sabemos que existe una diferencia entre el precio del excedente que uno inyecta a la red y lo que paga, por los costos de IVA, transporte y otros conceptos. Pero estamos muy avanzados en otra herramienta: la tokenización de la energía. La idea es que toda esa diferencia de costos e impuestos desaparezca.
Si un tambo genera energía, por ejemplo, durante el día puede tener un excedente que envía a la red. Si queda un saldo a favor, ese saldo queda tokenizado como propiedad. Estamos avanzando en el proceso para que esto sea posible y ya está muy avanzado. Después, ese productor va a poder entregárselo al proveedor de energía o utilizarlo como kilowatt contra kilowatt, sin el tema del IVA y otros costos. También aspiramos a que pueda trasladárselo a otro usuario de la red. Supongamos que un tambo tiene un sistema de paneles solares y tiene picos de consumo en determinados momentos, mientras que durante buena parte del día genera excedentes. Si mantiene siempre un saldo a favor, podría trasladarlo a otro usuario de la misma compañía. Ese otro usuario podría descontarlo de su cuenta corriente o de su factura de electricidad. Hay todo un proceso de modernización. No se trata solamente de poner plantas transformadoras. ENERSA tiene una red muy extensa, pero en algunos lugares la calidad del servicio en el tramo final es baja o llega sin suficiente potencia.
Por eso también estamos financiando sistemas solares. Les diría a los tamberos que averigüen y consulten, tanto con la Secretaría de Agricultura de la Provincia como directamente con el CFI, para conocer las alternativas de financiamiento. La información está disponible en sus páginas web. Hoy estamos avanzando para que esa energía también pueda monetizarse. Es una transformación muy importante y está financiada. Hay dinero disponible a muy bajo interés.
Hace poco estuvimos en el parque solar de una fábrica que hizo su propio parque.
Cuando comenzaron el proyecto, hace aproximadamente un año, los números indicaban que lo iban a pagar en nueve años y medio. Cuando comenzó a funcionar, los números habían cambiado y ahora calculaban que podían pagarlo en menos de seis años. Es decir, con lo que se descuenta de la factura eléctrica, una fábrica puede amortizar la inversión en unos seis años. Además, nos contaban que no llegaron a pasar tres meses entre el inicio del trámite para obtener el crédito y disponer del dinero para comprar los equipos. Es una herramienta que, para los tambos y los galpones de pollos, puede ser muy buena.
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Fin de la parte 1
Continúa en Entrevista con Guillermo Bernaudo: “Crédito, producción y futuro” (Parte 2).
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